mañanas de mini-sonrisas

Sí, las caras de los niños en la mañana de Reyes no tienen precio. Verlos flipar de esa manera, nos alegra el día a todos.

Pero, no nos engañemos, más de uno y más de dos (sí, hablo por mí) se levanta mirando de reojillo los regalos intentando descubrir qué hay dentro antes incluso de abrirlos y se sigue poniendo nervioso/a esperando que esté la familia al completo para llegar al ritual de abrir los paquetitos todos juntos.

Por pequeño, barato y mal envuelto que esté el regalo, da mucho gustico gastar un poco de nuestro tiempo en regalar un poquito de ilusión al prójimo.

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gustico hogareño

Meter el dedo en el bol de nata montada recién llegado de la pastelería y directo a la boca.

Uno de los mayores gusticos de ir a comer a casa de los papas el domingo. 😉

montjuic disconnection

El domingo fue el primero de los días largos que nos vienen por delante. La primavera ha llegado (ahora sí de verdad) y recuperar esas horas de luz de la tarde es uno de los acontecimientos más esperados de todo el año, al menos para mí que no sé vivir sin luz. Así que, ansiosa por aprovechar esa luz que me da vidica, el domingo me marqué un disconnecting en Montjuic: yo, un libro que habla de cosas agradables, ese rinconcito de bancos de piedra que me chifla, el verde montañil a mis espaldas, el azul infinito al frente y esa luz preciosa de última hora de la tarde. Un momentazo gustil muy chachipistachi.

cosas que le dan gustico a la big sister Patino

Hoy, Kris Patino quiere compartir sus gusticos:

“despertarte pensando que es jueves y darte cuenta que es sábado”

Feliz día!

http://compartiresvivir2012.wordpress.com/

Luces, sábanas y tormentón

Irse a dormir, en medio de un silencio poco habitual, oyendo los truenos de fondo y el goteo de la lluvia contra la ventana de mi habitación, da mucho regustico. Pero si además las sábanas están recién cambiadas (introduzco este gustico por masiva votación popular), ya es el festival del gustor.

La publivera, la sangre altera

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No nos engañemos, lokis, pasear por Paral•lel y ver una valla publicitaria tras otra con semejantes elementos, también da cierto gustico.
Sí, lo sé, hoy estoy en plan superficial, pero es que ha salido el sol, y ya sabéis lo que dicen de la primavera.

sólo un momento compartido

Muchas veces las cosas más sencillas son las que nos dan más gustico.

Una buena cena, unas copas de vino y toda la noche para hablar con buenas amigas. Amigas de esas que por muy lejos que estén, siempre sientes cerca. Hoy me siento recargada para toda la semana después de recibir la superenergía transmitida con tanto abrazo.

Compartir momentos con esa gente que tanto gustico nos ha dado en tantas ocasiones es sin duda una de las cosas que mejor sabor de boca deja.